La La La feat Sam Smith 歌词_百度知道
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La Petenera fue otra de las cumbres de esta grandiosa mujer, llevando este estilo a su máxima popularidad. SUS CUALIDADESLa Niña de los Peines fue una cantaora polivalente, ya que abarcó la gran mayoría de los palos flamencos, desenvolviéndose en todos a la perfección. Su familia, de tradición flamenca y buenos aficionados, influyeron en la pequeña Pastora, que se fue impregnando de buenos cantes y charlas flamencas, despertando su interés por el conocimiento del cante. Comenzó a cantar desde muy niña, subiéndose por primera vez a un escenario a la edad de 8 años, en una caseta de la feria de Sevilla.
Obra
En 1933 «La Niña» y el famoso cantaor Pepe Pinto contrajeron matrimonio en el más puro estilo sevillano, es decir, a los pies de la Virgen de la Macarena. Se especializó principalmente en tangos y se dice que su apodo de «Niña de los Peines» provino del famoso tango «Péinate tú con mis peines», con el cual se la asociaba en esos primeros años. Era de Sevilla y, en el más puro estilo sevillano, ardiente y colorido, vivió su rica y variada existencia. Con ella también murió otra parte de esa memoria menguante de la «Época Dorada» del Flamenco, la era de los grandes artistas y las grandes personalidades, entre los que ella fue, seguramente, la primera. Entre 1910 y 1950 grabó 258 cantes en discos de pizarra, que en 2004 se publicaron en forma de trece discos compactos. Esta mujer extraordinaria es como un mar sin fondo y sin orillas.
Niña de los Peines (Pastora Pavón Cruz)
Pastora Pavón no solo encarnó al genio instintivo; también cultivó el cante con minuciosidad, explorando letras antiguas, adoptando aportaciones de compañeros e innovando sin perder la base. Este efecto transformador extendió el espectro sonoro del flamenco y le otorgó una pluralidad que engrandeció la escena artística. Había cantaoras importantes, pero pocas habían alcanzado la prominencia nacional que logró la Niña de los Peines. Además, las exposiciones o muestras de documentación rescatada sobre su vida son valoradas por la comunidad investigadora, que así puede descubrir detalles o anécdotas que los años no han borrado. Se organizan concursos que llevan su denominación, impulsados por asociaciones que promueven el cante auténtico, recordando a Pastora como símbolo de la grandeza y la genuinidad. Cantaores de renombre en la actualidad, tanto hombres como mujeres, mencionan su influencia cuando hablan de la inspiración para sus propios giros vocales o para la composición de letras.
LA NIÑA DE LOS PEINES, con su monumento en Sevilla su ciudad natal, es para la historia del cante, una de las más grandes, emperaora que hemos tenido que no se puede olvidar, a creado una escuela muy difícil de copiar, estudiosa de todos los cantes, LA NIÑA DE LOS PEINES en los tres últimos años de su vida vivió en la sombra de una locura que estremecía, Pepe Pinto su marido siempre estuvo a su lado con devoción, Sevilla en su Alameda del Hércules la honra con un gran MONUMENTO. En el 1.931 se casa en Sevilla en el barrio de la Macarena con PEPE PINTO, empezóa los ocho años en los cafés cantantes Madrileños, creadora de cantes las Bamberas y las Lorqueñasnacieron y se fueron con ella, tomo el garrotín del folklore Asturiano transformándolo en un cante festero porTangos. Artistas de todas las generaciones han rendido homenaje a su figura, y su nombre es sinónimo de excelencia en el mundo del flamenco.
No tardó en hacerse un hueco en la cartelera, donde competía con veteranos que reconocían la chispa innata y la calidad interpretativa de aquella adolescente. Fue el caso de Pastora, que con apenas 12 o 13 años ya pisaba las tablas de establecimientos de renombre. Su padre, Francisco Pavón, trabajaba como barbero, aunque también disfrutaba del cante en reuniones vecinales. El barrio de la Feria, donde creció, vibraba con el cante y el ritmo de la población local, y la música se respiraba en cada esquina.
Vida familiar y lazos artísticos
- Pastora es una figura pontificial que une a través de su personalidad el pasado ilustre con el presente renacimiento.
- Su muerte en 1969 fue un duelo nacional para el flamenco, pero su voz nunca se apagó.
- En los años cuarenta la Niña de los Peines popularizó un cante al que denominó Lorqueñas, ya sea porque estuviera inspirado en el poeta granadino o porque fuera un homenaje a su memoria.
Si algo definió la carrera de La Niña de los Peines fue su capacidad para recrear y salvar cantes que estaban en el olvido. Pastora nació en una familia de artistas (hermana de Arturo y Tomás Pavón), pero su luz brilló con una intensidad especial desde que era apenas una niña. Tercer disco en tres años y segundo de composiciones propias, el guitarrista Alejandro Hurtado (Alicante, 1994) vuelve a impactar y … Representaba aquel mundo del «cante auténtico» que sabíamos que existía pero del que no conocíamos nada. Cuando poco se oía y menos se entendía sobre el flamenco en este país, la fama internacional de la «Niña de los Peines» la hizo una de las únicas artistas flamencas conocidas fuera de España.
Espacios culturales y peñas que llevan su nombre
Su obra discográfica, compuesta por 355 placas que contienen 258 cantes, fue declarada por el Gobierno andaluz Bien de Interés Cultural. Cuando acabó la gira se retiró durante varios años y no regresó hasta 1949 con el estreno en Sevilla de España con su cantaora. En los años cuarenta la Niña de los Peines popularizó un cante al que denominó Lorqueñas, ya sea porque estuviera inspirado en el poeta granadino o porque fuera un homenaje a su memoria. Con trece años debuta en Madrid en el Café del Brillante e inicia su consagración como cantaora. Pastora debutó a los ocho años con su hermano Arturo en una caseta de la Feria de Sevilla para sustituir a un dúo de artistas que se había emborrachado en el fragor de la fiesta. La voz de esta mujer es excepcional, rompe los moldes de toda escuela de canto como rompe los moldes de toda música construida.
Consideraba a Torre y Chacón fundamentales en el cante, junto a su hermano Tomás, apunta Cristina Cruces, que añade que admiraba también a su pareja, Pepe Pinto, a Vallejo o a Pepe Marchena. Pero su debut formal como cantaora fue “por el año primero de este siglo (el XX), en Madrid -viajaría con su madre-, en el Café del Brillante”, dijo ella paco de lucía era gitano misma a Guasp, aunque otras fuentes, explica Cruces, lo sitúa en 1903, y Manuel Bohórquez, recordando una cita de José Rosendo, alude a una posible actuación de la cantaora en Málaga, en 1902. Esta cantaora única nació en 1890 y falleció en 1969, el mismo año en el que fallecería su marido, Pepe Pinto.
Esperábamos impacientemente su voz en «Noches en Latinoamérica» de Pru Devon y atesorábamos las rayadas copias de sus viejos 78rpm. Los norteamericanos amantes del cante tienen una deuda particular con Pastora. (Comparar, por ejemplo, grabaciones de Pastora y Tomás de las mismas Soleares de la Serneta).
Además, la Niña de los Peines no se limitó a los escenarios flamencos tradicionales, sino que también se aventuró en la Ópera Flamenca, un género popular en su época, adaptándose a nuevas corrientes musicales. Su legado no solo está marcado por su habilidad vocal, sino también por el gran número de grabaciones que dejó para la posteridad. Su capacidad para mezclar técnica impecable y «duende», como la describió Federico García Lorca, le permitió convertirse en un referente indiscutido del flamenco. A lo largo de su carrera, dominó una amplia gama de estilos, destacándose especialmente en el tango, las seguiriyas, las saetas, las soleás, las bulerías, las peteneras, y muchos más. Desde temprana edad, la Niña de los Peines destacó en los escenarios, y a los ocho años ya comenzaba a hacer sus primeras apariciones públicas en el Café de la Marina en Madrid. La Sevilla de finales del siglo XIX y principios del XX era un hervidero de influencias culturales, donde las grandes voces del flamenco surgían con una facilidad asombrosa.
